estudios cientificos

22 oct

estudio cientifico sobre el ÁLOE VERA

El Aloe vera o sábila es una planta que pertenece a la familia de las Asphodelaceas, originaria del norte de África. Requiere mucho sol, clima cálido y árido, como el que existe en el sur de las Islas Canarias, ideal para su cultivo. El jugo de aloe se ha utilizado desde hace siglos por sus extraordinarias propiedades hidratantes, regenerativas, nutrientes y cicatrizantes. Hace más de 5.000 años era utilizado por los egipcios con fines curativos. Sin embargo, hay que esperar hasta 1935 para encontrar el primer estudio científico relativo al poder curativo del Aloe vera que fue el realizado por los doctores E. y C. Collins. En 1959, la FDA (Food and Drug Administration) reconoce que los productos que contienen aloe vera ayudan a la regeneración de la piel. Este fue el mayor descubrimiento para la puesta en marcha de productos basados en Aloe vera. Como resultado de esto, desde los años 70 la industria del Aloe vera no ha parado de crecer.

Entre los estudios más conocidos y documentados, cabe destacar el que llevó a cabo el Instituto de Ciencia y Medicina Linus Pauling, en California (Estados Unidos), en 1985; éste reveló el efecto beneficioso que tiene el consumo habitual de áloe sobre el aparato digestivo. En este trabajo se determinó científicamente que los pacientes afectados de colitis, acidez estomacal o colon irritable que consumieron a diario el jugo extraído de las hojas de áloe vera experimentaron una gran mejoría.

La Universidad de Chicago, por su parte, ha profundizado en el uso de la planta, y concretamente del gel de áloe, para el tratamiento de quemaduras, demostrando que la eficacia de estas aplicaciones se debe a tres factores que actúan de forma conjunta:

— Algunos de los componentes de la planta de áloe tienen la estructura del ácido acetilsalicílico (conocido como aspirina) que, cuando se combina con el magnesio, mineral que también está presente en la planta, le proporcionan un efecto anestésico y analgésico.

—La suma de todos los ingredientes activos contenidos en la planta la dotan de un amplio espectro antimicrobiano que favorece la asepsia de las quemaduras, lo cual es un factor decisivo con el fin de evitar su posterior infección, que es una de las consecuencias más habituales cuando se trata de quemaduras de cierta importancia.

—El áloe actúa sobre el mecanismo de las prostaglandinas, a través de las cuales las células mantienen su integridad.

La combinación de estos tres factores hace que el gel de áloe pueda penetrar en los tejidos dañados, reduciendo el dolor y la inflamación. Pero al mismo tiempo previene la progresiva isquemia dermal que se produce en la piel tras agresiones importantes como son las quemaduras producidas por fuego, congelación, descargas eléctricas o radioterapias

En el Instituto Estomatológico de Moscú, los investigadores demostraron que el extracto de esta planta en una solución acuosa podía regenerar las fibras nerviosas. También descubrieron que el uso del gel era efectivo para tratar los problemas auditivos. Para ello llevaron a cabo un estudio clínico en el que aplicaron extracto de áloe a distintos pacientes. Los resultados fueron contundentes: con este tratamiento se prevenía la destrucción de tejidos sanos y se recuperaban con rapidez los dañados, de forma que una buena parte de los pacientes con la capacidad auditiva deteriorada recuperaron un porcentaje importante de audición.

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